jueves, 31 de mayo de 2018

¡Hola Democratinauta!

¿Alguna vez te has parado a pensar en eso de las teorías de la Conspiración?,¿Crees que nos manipulan?, ¿Qué puede haber de cierto en esto? y ¿Por qué


Bueno, desde luego yo no lo sé, pero...

Hoy voy a tratar de arrojar algo de luz a todas estas preguntas y para ello, vengo de la mano de uno de los mayores pensadores de nuestro mundo, ¿Su nombre...? Redoble de tambores, por favor...trrrrrrrr

¡Noam Chomsky!



¿Quien es este tío?, bueno, por si no has oído hablar de él y no te importa leer en inglés... Te dejo un enlace, que puede que te interese a su página oficial:

https://chomsky.info/

Pero... Vamos a lo que nos ha llevado a hablar de este genio, ¡Las 10 formas de manipulación masiva!

1-Distracción:

Según Chomsky, la más recurrente de las estrategias de manipulación masiva es la distracción. Consiste, básicamente, en orientar la atención del público hacia temas irrelevantes o banales. De este modo, mantienen ocupada la mente de las personas.
Para distraer a la gente se le atiborra de información. Se le da excesiva importancia, por ejemplo, a los eventos deportivos. También a la farándula, a las curiosidades, etc. Esto hace que la gente pierda de vista cuáles son sus problemas reales.

2-Problema-Reacción-Solución

A veces el poder, deliberadamente, deja de atender o atiende en forma deficiente ciertas realidades. Hacen ver esto a los ciudadanos como un problema que demanda una solución externa. Ellos mismos proponen la solución.
Esta es una de las estrategias de manipulación masiva para tomar decisiones que son impopulares. Por ejemplo, cuando quieren privatizar una empresa pública e intencionalmente desmejoran su servicio. Al final, esto justifica la venta.

 3. La gradualidad

Esta es otra de esas estrategias de manipulación masiva para introducir medidas que usualmente la gente no aceptaría. Consiste en aplicarlas poco a poco, de tal manera que resulten prácticamente imperceptibles.
Es lo que ha pasado, por ejemplo, con la reducción de los derechos laborales. En diferentes sociedades han ido implementando medidas, o formas de trabajo, que terminan haciendo ver como normal el hecho de que un empleado no tenga ninguna garantía de seguridad social.

4. Diferir
 
Esta estrategia consiste en hacer pensar a los ciudadanos que se toma una medida que temporalmente resulta perjudicial, pero que hacia el futuro puede traerle grandes beneficios a toda la sociedad y, por supuesto, a los individuos.

El objetivo es que la gente se acostumbre a la medida y no la rechace, pensando en el supuesto bien que traerá en el mañana. Llegado el momento, el efecto de “normalización” ya ha operado y la gente no protesta porque no llegan los beneficios prometidos.

5. Infantilizar al público

Muchos de los mensajes televisados, especialmente de la publicidad, tienden a hablar al público como si fueran niños. Emplean gestos, palabras y actitudes que son conciliatorios y que están impregnados de un cierto halo de ingenuidad.

El objetivo es vencer las resistencias de la gente. Es una de las estrategias de manipulación masiva que busca neutralizar el sentido crítico de las personas. Los políticos también emplean estas tácticas, mostrándose a veces como figuras paternales.

6. Acudir a las emociones

Los mensajes que se diseñan desde el poder no tienen como objetivo la mente reflexiva de las personas. Lo que buscan principalmente es generar emociones y alcanzar el inconsciente de los individuos. De ahí que muchos de esos mensajes estén llenos de emotividad.

El propósito de esto es crear una especie de “corto circuito” con el área más racional de la gente. Con las emociones se capta el contenido global del mensaje, no sus elementos específicos. De este modo, se neutraliza la capacidad crítica.

7. Crear públicos ignorantes
 
Mantener a las personas en la ignorancia es uno de los propósitos del poder. Ignorancia significa no otorgar a la gente las herramientas para que puedan analizar la realidad por sí mismos. Contarle los datos anecdóticos, pero no darle a conocer las estructuras internas de los hechos.

Mantener en la ignorancia también es no poner énfasis en la educación. Promover una amplia brecha entre la calidad de la educación privada y de la educación pública.

Adormecer la curiosidad por el conocimiento y darle poco valor a los productos de la inteligencia.

8. Promover públicos complacientes

La mayoría de las modas y tendencias no se crean espontáneamente. Casi siempre se inducen y promueven desde algún centro de poder que ejerce su influencia para crear oleadas masivas de gustos, intereses u opiniones.

Los medios de comunicación habitualmente promueven ciertas modas y tendencias, la mayoría de ellas alrededor de estilos de vida tontos, superfluos o hasta ridículos. Convencen a la gente de que comportarse así es “lo que está de moda”.

9. Refuerzo de la autoculpabilidad

Otra de las estrategias de manipulación masiva es hacer creer a las personas que ellos, y solo ellos, son los culpables de sus problemas.

Cualquier cosa negativa que les suceda, solo depende de sí mismos. De este modo se les hace creer que el entorno es perfecto y que si se presenta una falla es responsabilidad del individuo.

Por lo tanto, las personas terminan tratando de encajar en su entorno y sintiéndose también culpables por no lograrlo del todo. Desplazan la indignación que podría provocarles el sistema, hacia una permanente culpabilización de sí mismos.

10. Conocimiento minucioso del ser humano

Durante las últimas décadas, la ciencia ha logrado recopilar una impresionante cantidad de conocimientos acerca de la biología y la psicología de los seres humanos. Sin embargo, todo ese acervo no está al alcance de la mayoría de las personas.

Al público solo llega una mínima cantidad de información al respecto. Entre tanto, las élites disponen de todo ese saber y lo usan a conveniencia. Nuevamente se hace patente que la ignorancia facilita la acción del poder sobre la sociedad.

Todas estas estrategias de manipulación masiva tienen por objeto mantener el mundo tal y como le conviene a los más poderosos.

Bloquear la capacidad crítica y la autonomía de la mayoría de las personas. Sin embargo, también de nosotros depende dejarnos manejar pasivamente, u ofrecer resistencia hasta donde sea posible.
 
Y ¿bien?, ¿Qué te ha parecido?, ¿Crees que a nosotros nos manipulan?, ¡Te invito a que compartas tus pensamientos al respecto conmigo!

¡Un saludo, y hasta nuestro próximo encuentro, democratinauta!



domingo, 13 de mayo de 2018

¡¡Hola democratinauta!!

Pues hoy, vengo a hablarte de algo que creo que es imprescindible en nuestro día a día, a lo que le vamos a llamar diálogo.

¿O le podemos llamar democracia...?

¿Alguna vez has estado en desacuerdo con alguien de tu familia en la vida cotidiana?, por ejemplo... ¿Te ha pasado que a alguien le tocaba fregar los platos, y no lo ha hecho?, ¿Cuál ha sido la reacción?, ¿Qué pena le has impuesto?, o... ¿Habéis llegado a un acuerdo?

Y es que la Democracia Real nace en casa, y de esto último estoy seguro.

Si te enfadas por cualquier fallo propio o del resto, y si embistes sin dar opción al diálogo... Estando totalmente convencido de que tienes razón, ¡Enhorabuena! eres totalmente apto para ir al Congreso, y hacer de portavoz...😁😂




Bueno esto último es broma... O no... Pero... fuera como fuere...

Mi pregunta de hoy es: Si en casa podemos dialogar.... ¿Porqué no hacerlo en otros sitios?, ¿Porqué no dar pie al diálogo, y estar abierto a otras opciones cuando haya un conflicto?

¿Crees que podemos empezar a construir una sociedad desde el diálogo o incluso que ya lo estamos haciendo?

Y ¿Qué tiene que ver lo del diálogo con la democracia?

Pues quiźas te sorprendas, pero en una Democracia, la persona tiene que estar dispuesta a exponer sus ideas, defenderlas y a la vez estar abierto a otras opciones para llegar a un acuerdo.

Te invito a que hoy te tomes cinco minutos de tu tiempo y reflexiones sobre ello.. O mejor, lo pongas en práctica... ¿Crees que podrás?

¡¡Feliz día!!😁